La estafa del feminismo

Actualizado: 15 abr 2021

Cada vez que veo a esas niñas gritar en la calle en favor de unos derechos que han sido supuestamente vulnerados me reitero en mi decisión de abandonar el feminismo para siempre.



Hoy vamos a hablar del feminismo y lo vamos a hacer de una forma crítica. Yo no soy feminista, pero lo he sido durante muchos años. Abandoné cuando me harté de ser rechazada por las mujeres por ser feminista. Aquellas a las que yo pretendía ayudar me rechazaban y una y otra vez precisamente por eso. Abrí los ojos y me di cuenta de que las mujeres no quieren ser salvadas.


En comparación a cómo era en aquellos años tengo que decir es que es muy fácil ser feminista hoy día. Hace 20 años era realmente duro y difícil ser feminista. Las mujeres que hoy se lanzan a la calle a gritar por sus derechos con eslóganes feministas que algunos han escrito para ellas, te volvían la cara o directamente cambiaban de acera cuando te veían venir, porque sabían que tú eras feminista. Entonces era duro ser feminista, y era de valientes. Ahora ser feminista es fácil, porque ahora todas las chicas son feministas. De hecho, lo difícil ahora es no ser feminista y como a mí me gusta siempre nadar contracorriente pues ahora que todas son feministas yo ya no lo soy.


El feminismo es una estafa, sí. Lo afirma alguien que ha estado dentro y que ha militado durante muchos años. Lo afirmo desde la experiencia, pero lo afirmó sobre todo desde la observación detallada de la situación femenina actual; desde la lógica y el raciocinio y desde el amor que siento por mis hermanas mujeres.